Al presentar una denuncia de forma anónima, se garantiza la protección de la identidad del denunciante, ya que no se almacenan nombres ni información de contacto. Es fundamental que, si eliges realizar una denuncia anónima, guardes el código de la denuncia y la contraseña en un lugar seguro, ya que no podrán ser recuperados posteriormente.
Si optas por una denuncia confidencial y no anónima, tu identidad será conocida únicamente por aquellas personas encargadas de gestionar tu caso de manera reservada. En el transcurso del proceso, tu identidad se mantendrá como anónima y confidencial ante las distintas instancias involucradas.